La memoria de nuestras fiestas
Con el verano llegan las fiestas de nuestros pueblos. Y con ellas, unos pequeños tesoros que cuentan mucho más de lo que parece. Los programas de fiestas no solo anuncian conciertos, actos o tradiciones: son el reflejo de cada época, de nuestras costumbres y del talento de ilustradoras e ilustradores.
La memoria de nuestras fiestas
Con la llegada del verano, los pueblos de Gipuzkoa vuelven a llenarse de música, encuentros y celebraciones. Cada programa de fiestas marca el comienzo de unos días muy esperados, pero también deja un testimonio de su tiempo. Sus portadas, ilustraciones, tipografías y diseños reflejan las sensibilidades artísticas de cada época, muestran la evolución de nuestras tradiciones y constituyen una valiosa memoria visual de la vida de nuestros municipios. Detrás de muchas de ellas encontramos además el trabajo de artistas e ilustradores que han contribuido a construir el imaginario festivo de varias generaciones.
Aunque nacieron con una función práctica y una vida útil muy breve, estos folletos son hoy documentos de gran valor patrimonial. Nos hablan de la historia del folklore, de las costumbres populares, de los cambios sociales y culturales y de la identidad de cada localidad. Gracias a ellos podemos recorrer décadas de celebraciones, descubrir cómo han cambiado las fiestas y reconocer elementos que siguen formando parte de nuestra memoria colectiva.
La Biblioteca de Koldo Mitxelena Kulturunea desarrolla desde hace años una labor continuada de recopilación, conservación, catalogación y digitalización de este patrimonio documental local. Muchos de estos programas de fiestas pueden consultarse ya en formato digital, facilitando el acceso a investigadores, estudiantes y a toda la ciudadanía. Preservar estos materiales es también preservar la historia cotidiana de Gipuzkoa, esa que se construye en las plazas, en las calles y en las fiestas de nuestros pueblos, y ponerla al alcance de todos para que siga formando parte de nuestro patrimonio común.