Inventario 2012 en la Biblioteca de KMk
Ya estamos de nuevo en agosto y con él llega el inventario anual de la biblioteca de KOLDO MITXELENA Kulturunea. Durante 2 semanas cerraremos al público para poner la casa en orden. El lunes 6 de agosto nos ponemos en marcha para concluirlo el sábado 18. Durante esos días repasaremos de arriba abajo todas las estanterías y depósitos para que encontréis todo mejor que antes. Esa es, al menos, nuestra intención.
Disculpad las molestias que el cierre pueda ocasionaros. Os esperamos de nuevo el lunes día 20.
El lunes 6 el personal de la biblioteca nos ponemos el mono de trabajo y revisamos la biblioteca (estantes y depósitos) y los almacenes (Reyes Católicos y Belartza) con unos listados topográficos (por orden de signatura) para comprobar que todo esté en su sitio.
En ocasiones, especialmente en las zonas de libre acceso, apreciamos volúmenes mal colocados, ya que el libre acceso favorece esa posibilidad, otros en mal estado (por su uso) que debemos retirar o reponer, según el grado de interés, y volúmenes desaparecidos que, del mismo modo, estudiamos su reposición o no.
También aprovechamos para comprobar qué volúmenes necesitan encuadernarse y/o restaurarse.
Igualmente, surgen cuestiones domésticas que conviene subsanar. Por ejemplo, tejuelos (etiquetas con notación alfanumérica que nos indican dónde está colocado un libro, CD o DVD en los estantes) en mal estado que dificultan su lectura y que hay que hacer de nuevo para que los documentos se encuentren sin dificultad.
Libros, CD, DVD, CD-ROM, revistas, folletos, carteles, mapas, microformas, fondos cerrados y valiosos como Julio de Urquijo, Gabriel Celaya, José María Busca Isusi, Carlos Santamaría, Antonio Zavala… procuramos que nada se escape al control de un inventario a fondo.
Además de estas tareas, en un inventario se aprovecha para trasladar fondos o mobiliario de una zona a otra; para mejorar la señalización dentro de la biblioteca, al mismo tiempo que se revisan en los depósitos las condiciones ambientales de temperatura y humedad y, por supuesto, labores de mantenimiento y limpieza en toda la biblioteca, que de hecho se hacen siempre, pero que en la época de inventario, debido a la ausencia de visitantes, pueden desarrollarse con mayor grado de profundidad y eficacia (como ejemplo, el encerado del suelo de madera de las distintas salas).